El programa persigue que los alumnos que los cursen alcancen las principales habilidades para el ejercicio de la profesión, para ello se pretende destacar:
Parte I.- Oratoria Procesal: Todo abogado debe de adquirir y potenciar las mejores habilidades de comunicación persuasiva en sala. De igual forma, la habilidad para interrogar a testigos y peritos, resultará determinante en muchos procesos judiciales. En este módulo, se pondrán en práctica la exposición de alegatos en el ámbito civil penal, laboral y ante un Tribunal del Jurado, destacando el aprendizaje y práctica de las técnicas para un mejor control psicológico de nuestra exposición con un único objetivo: controlar los nervios que, en no pocas ocasiones, atenazan la labor profesional del letrado en un juicio.
Parte II.- Técnicas de negociación: Una correcta estrategia de negociación, será determinante en muchas ocasiones para evitar, o poner fin a un litigio. La principal ventaja a la hora de negociar, se basa en la mayor preparación de todas las circunstancias jurídicas, profesionales, personales y económicas que afectan a las partes incursas en un proceso negociador. En el presente módulo, se pondrán en práctica, a través de simulaciones de negociaciones, las mejores técnicas de negociación que hoy en día se están aplicando con éxito en cualquier ámbito jurídico.
Parte III.- Técnicas para mejorar las relaciones con los clientes: Una de las principales funciones de cualquier abogado, consiste en saber generar vínculos de confianza, lo más perdurables posibles, con sus clientes. En este módulo, se practicaran técnicas de comunicación para que los clientes de un despacho jurídico, se sientan tratados lo mejor posible desde el punto de vista personal y profesional.
Parte IV.- Control del tiempo: El principal problema con respecto a un uso eficaz del tiempo no sólo es su falta, sino la habilidad para saber gestionarlo bien a lo largo del día. Conocer las mejores técnicas para aprovechar al máximo el tiempo, es el objetivo del presente módulo, teniendo especial cuidado con las actividades que “roban el tiempo” a cualquier abogado y que impiden que su trabajo sea desarrollado con una mayor eficacia.
Parte V.- La gestión optima del estrés: La profesión de la abogacía esta en entre las más estresantes que existen. Saber controlar el estrés es fundamental, no solo para la salud del abogado, lo más importante, sin duda, sino para una mejor calidad de su trabajo diario. Las técnicas de control de estrés que se practicarán en este módulo tienen una eficacia contrastada en numerosos estudios, siendo de vital importancia que el abogado las conozca y practique.
Parte VI.- Estrategias procesales aplicables al proceso civil, penal y laboral: La principal función que tiene un abogado cuando un cliente encarga la gestión de un asunto, consiste en saber o intuir, la mejor estrategia jurídico para intentar satisfacer sus intereses sustanciales.
Un error en la estrategia elegida, puede tener consecuencias adveras importantes de toda índole para el cliente, por ello , la presente parte tiene como principal objetivo, facilitar y poner en práctica, las estrategia comunes más efectivas para encauzar procesalmente la acción civil o penal que se pretenda ejercitar.