Este método propone un aprendizaje de la sensación, una educación del sentido del movimiento.
Para Feldenkrais, “el hombre es un sistema abierto: su sistema nervioso está hecho para actuar en el espacio. La función principal del cerebro es la actividad motriz y el movimiento está en el fundamento de la evolución del cerebro”.
El método Feldenkrais se basa en la capacidad de aprendizaje del sistema nervioso y plantea retos para encontrar respuestas y nuevas alternativas. Supone una educación que pasa por la toma de conciencia del cuerpo en movimiento y de los procesos de interacción entre esta conciencia y el entorno.
Tiene en cuenta la fuerza de la gravedad, su incidencia en la organización del esqueleto y sus funciones, la relación con el espacio y, por extensión, con la sociedad.
Feldenkrais propone aprender mediante “un proceso sensoriomotriz” que implica a la persona entera, desarrollando una confianza en sí mismo que puede extenderse a todos los aspectos de la vida del individuo. Permite redescubrir un potencial y unos gestos fundamentales vinculados a las funciones humanas que se han elaborado a lo largo de la evolución de la especie.