Actualmente, el mundo de la edificación requiere profesionales con una gran capacidad para dar respuesta a su rápida evolución y diversificación. En este marco de actividad donde intervienen diferentes áreas de conocimiento y diferentes perfiles profesionales, el Ingeniero de Edificación se convierte en una figura completa, preparada y versátil a la hora de satisfacer las nuevas necesidades de nuestra sociedad en cada uno de sus momentos y situaciones.
El objetivo principal de los estudios de Ingeniería de Edificación es formar profesionales preparados para asumir los nuevos retos de la construcción en un mundo global, que la convierten en un sector clave de la cooperación internacional, que tiene cada vez más un mayor vínculo con tecnologías avanzadas que se pueden aplicar desde otras ramas científicas e industriales, donde la introducción de los criterios de sostenibilidad de una manera responsable cambiarán la manera de hacer nuestros edificios.
La formación que se imparte abarca desde el ámbito de la gestión y dirección de la ejecución, hasta el del diseño, la rehabilitación funcional y el mantenimiento energético, pasando por los materiales, las tecnologías alternativas, la seguridad y la salud, y el medio ambiente.
ESTRUCTURA
Los estudios de Ingeniería de Edificación se estructuran en un solo ciclo, que consta de cuatro cursos académicos que giran entorno a cómo proyectar en un entorno marcado por la innovación, la sostenibilidad, la globalización y la cooperación internacional.
A partir de las metodologías académicas de excelencia, a partir de un caso real (Project-based Learning) y de que el proyecto sea integrador de otros conocimientos (Integrated Project), el estudiante se expone a las múltiples escalas de su trabajo futuro como profesional.
En cada curso va aumentando la complejidad de los proyectos a desarrollar y también su escala. El primer curso se dedica a lo que se conoce como soporte: la estructura necesaria para que una edificación sea sólida, mediante el estudio de los elementos básicos estructurales y la conformación de volúmenes.
En el segundo curso, el proyecto se centra en los envolventes –la piel del edificio– a través del estudio de la generación de sus superficies y de la aplicación de los revestimientos que definen tanto su imagen como su funcionamiento respecto al clima exterior.
El tercer curso se dedica a los flujos, entendiendo bajo este concepto todas las instalaciones que se deben disponer en un edificio pero también el estudio de cómo englobar en una sola acción a todos los agentes que intervienen en el sector de la construcción y la edificación.
El cuarto curso se dedica completamente al ámbito profesional y también al de la investigación. El primer ámbito sirve para preparar al futuro graduado para su salida al mercado. Y el segundo ámbito es útil para la investigación en contacto directo con el tejido industrial, para conseguir nuevas soluciones técnicas y formales, adecuándose a los requisitos de sostenibilidad y globalización que cada sociedad necesita en nuestro planeta.
Los cuatro cursos tienen como eje el “Proyecto”, un proyecto que integra varias asignaturas, que aparece cada trimestre en cada curso para dotar al estudiante de unos conocimientos técnicos reforzados para que su “ingenio” se adecue a las necesidades del entorno cambiante en el que vivimos.
Finalmente, hay que destacar que durante el curso 2010-2011 se continuará con el ciclo de conferencias entorno al cambio climático y de la edificación, así como con un programa mensual de visitas a obras y edificios importantes de nuestro entorno.