“Todos somos sujetos individuales y la demencia nos afecta de modo diferenciado”.
En una enfermedad que precisamente tiene como una de las consecuencias más graves la pérdida de la identidad y el autorreconocimiento, una de nuestras estrategias principales debe ser mantener en la medida de lo posible preservada esta identidad con todo lo que esto conlleva.
Esta manera de tratar y cuidar a la persona con demencia se basa precisamente en le reconocimiento de la PERSONA que sufre una demencia frente a la persona con DEMENCIA.
A través de este curso se pretende ofrecer un modelo de actuación basado en el reconocimiento de la persona, en su integridad, más allá de la demencia y en basar la relación terapéutica y de cuidados en la relación con la persona y no con la patología o el deterioro o déficit.
La presente formación se basa en el Modelo de Vida, cuyo objetivo no es disminuir los efectos de los síntomas de la enfermedad, sino responder a los sentimientos, emociones, deseos y necesidades de la persona afectada por esta enfermedad.
Se ofrecerá a los profesionales de atención directa a personas mayores un modelo de relacionarse y atender a personas con demencia, un instrumento, una herramientas y técnicas para mejorar su saber hacer en la atención a estas personas, desde un modelo centrado en la persona con demencia y en la relación establecida con ella.